Un poco sobre mí:

Desde pequeño me encantaba curiosear el computador de una tía, los del colegio, incluso recuerdo a mi viejo Pentium 4 ya que le tocó saborear cuanta distribución de Linux me permitía instalarle.

Me encanta la programación, ya que es todo un arte, es decir, el utilizar la abstracción de la realidad y trabajar con modelos que representen dicha realidad y hacer que tengan comportamientos específicos o deseados en un mundo digital. Pero no sólo se trata de conocer el proceso de desarrollo del producto en ese mundo digital, sino también del craftsmanship y si el producto satisface necesidades o resuelve problemas, generando una genial experiencia de usuario.